La propuesta de mi proyecto final se
desarrolla sobre dos superficies, escenarios que considero parte importante
de mi formación socio-cultural. La
primera es la azotea de mi casa (el tercer piso que me heredaron) y la segunda
es la pirámide del Fuego Nuevo en el
cerro de La Estrella. Estos espacios se localizan dentro de los ocho barrios de la delegación Iztapalapa.
Considero
la ubicación de mi casa un punto de partida importante, pues desde la época de
la revolución, (época en la que vivió mi abuela materna) el terreno donde se
encuentra era parte de la zona de sembradíos y chinampas de Iztapalapa-centro y
hasta finales de la década de los 70´s el terreno contaba con un a chinampa,
decadente pero funcional. Retomando datos históricos que investigan el proceso
de urbanización de la zona, se considera que desde la época prehispánica la
economía del pueblo de Iztapalapa dependía del cultivo de verdura y maíz que
proliferaban en las bastas chinampas del lugar. Se comercializaba a través de
los canales que atravesaban la zona y los ríos principales: Río Churubusco, La
Viga y Ermita Iztapalapa, que tenían su desenlace en el mercado de Jamaica y el
centro de la ciudad. Dichos canales y ríos fueron utilizados por mi tatarabuelo,
bisabuelo y abuela materna. La existencia de los canales llegó hasta la
década de los 70´s cuando el gobierno de la ciudad decide entubarlos para darle cabida a las carreteras y avenidas.
Tomando
en cuenta estos antecedentes, pienso que el terreno donde nací ha sufrido cambios
de manera drástica, pues pasó de ser un terreno de sembradíos y chinampas a una
construcción de concreto con un par de niveles.
La construcción misma pasa a ser una especie de registro del tiempo,
pues en ella se encuentra la evolución o involución de mi vivienda, siendo la
azotea del tercer nivel el siguiente espacio a transformar.
El Cerro de la Estrella; en la época
prehispánica se le conocía como Citlaltépetl o Huizachtecatl, en su cima (ahora restaurada) se encuentra la
pirámide -Teocalli -observatorio- ceremonial, la cual servía como templo para
la realización del ritual del Fuego Nuevo celebrado cada 52 años. Se considera que la construcción de la
plataforma fue realizada entre los años 1300 a 1521 d. de C.
El
ritual del fuego nuevo simbolizaba para los antiguos pobladores la renovación
del sol; en conmemoración del cierre del “Xiuhmolpilli” (‘atadura de años’ en
náhuatl). Tenían la creencia que si Yohualtecuhtli (la estrella más brillante
en la constelación de Tauro) no se posaba en el cenit al final del ciclo,
concluiría la época del Quinto Sol y con ello el fin del mundo seria
inminente. Desde Tenochtitlan hasta
Iztapalapa y los demás pueblos circundantes, articulaban un ritual en conjunto.
Dicho ritual se llevaba a cabo cada 52 años, según el códice Borbónico que data
del año 1507, se refiere al “Fuego Nuevo” en el año 2 caña, este se llevaba a
cabo en el Hixachteptl “lugar en el que abunda el huizache” (árbol endémico de
México, Guatemala y Nicaragua) lo que hoy
se conoce como “El Cerro de la Estrella”. En el códice registrado en
náhuatl , explica a detalle como funcionaba el ciclo de los 52 años; este se
dividía en cuatro ciclos de trece años, dos ciclos de 52 años formaban una
“Huehuetiliztli” una vejes de 104 años.
El ritual consistía en mantener en total oscuridad a los hogares y demás
recintos, debían deshacerse de sus imágenes de madera al igual que las piedras hogar o fogón y
debían barrer de manera específica sus recintos para que todo estuviera limpio;
después de la media noche se iniciaría la ceremonia que daría permanencia al
Sol y a la iluminación a los pobladores. Los sacerdotes observaban
cuidadosamente los cielos y se sacrificaba una victima arrancando su corazón
mientras se encendía el Nuevo Fuego. Todos atentos a la cima del cerro, se
encendía la primer antorcha y con ella
la única luz visible en el valle; a través de corredores se mandaba la primera
llama a Tenochtitlan y así, comenzaba el nacimiento de un nuevo ciclo, de un
nuevo Sol y de una nueva vida llena de luz.
Haciendo
un recuento cronológico, las ceremonias del Fuego Nuevo fueron relativamente
pocas, cuatro para ser específico. Tomando en cuenta que se inicio la primer
ceremonia en el año 1351, para proseguir en los siguientes 1403, 1455 y 1507.
Antes de la quinta ceremonia del Fuego Nuevo, aconteció la invasión del Imperio
Español, comandada por el pirata Hernán Cortés, en el nombre del rey Carlos I
de España, un proceso que duró entre los años de 1519 y 1521.
Después
de la última en 1507 le seguirían en 1559, 1611, 1663, 1715, 1776, 1819, 1871,
1923, 1975. Treinta y nueve años después de la treceava ceremonia nos sitúa en
el presente año 2014 y la siguiente ceremonia utópica se celebraría para el año
2027, siendo esta la catorceava.
Existe
una tradición, que considero inconsciente entre los pobladores de los barrios
centrales de Iztapalapa, pues recuerdo que desde que era pequeño mi padre me
llevaba a correr cada fin de semana al igual que el resto de la población,
esto lo menciono pues encuentro una gran empatía con los corredores que
llevaban el Fuego Nuevo a Tenochtitlan
en la época prehispánica.
Considero
que el centro ceremonial del Fuego Nuevo,
representa a través de sus modificaciones estructurales de restauración y
conservación, el registro del paso del tiempo, pero en este caso la intensión
no es modificar de manera radical la estructura, sino tratar de conservarla lo
mas fiel posible a como fue originalmente, echando mano de artefactos y
materiales que los avances tecnológicos ponen a nuestro alcance. El espacio
termina siendo ahora un lugar para la recreación y forma parte del parque
nacional cerro de La Estrella.
Los
dos espacios en los que estoy desarrollando el proyecto, contienen elementos
símiles, tanto en ubicación geográfica como en el proceso de urbanización que
ambos experimentaron, la forma en que interfieren y han interferido en mi
formación socio-cultural y en que las dos son la cimas de una estructura o un
cuerpo rocoso.
Así pues, los procesos creativos a realizarse en los dos espacios (acciones, intervenciones, instalación) quedarán registrados en video. A través de un proceso de pos-producción se resolverá el estado final del video, este puede mutar en una video-instalación, proyecciones en soportes distintos o dvd; todo dependiendo de las necesidades e inquietudes que se atraviesen en el proceso.
Códice Tovar, 1587. Ritual del Fuego Nuevo.
Canal de La Viga en la década de los 20´s.
Quema del Judas, Iztapalapa centro, 1930.
Vista del Cerro de la Estrella, 1941.
Vista del cerro de la Estrella, 1949.
Vista de Iztapalapa centro, 1958.
Vista del Cerro de la Estrella, 2013.
1er. Diagrama.