lunes, 24 de febrero de 2014

Procesos Fotográficos.


             La investigación y experimentación fotográfica a desarrollar en este semestre forma parte de mi proyecto de producción final. Destaco la importancia de la fotografía como medio de reconocimiento de acontecimientos, en este caso como registro de acciones, intervenciones e instalaciones en sitio específico; por lo que considero que el medio fotográfico y sus amplias posibilidades me permitirán elaborar, no solo registros de sucesos, sino realizar una propuesta  ligada al proyecto principal,  la cual comprenderá experimentaciones en medios gráficos tradicionales como la Cianotipia y medios gráficos digitales como el Data Bending, esto sin dejar de lado las formalidades de una obra independiente.

           Mi intención en el ámbito técnico es realizar una serie de experimentaciones gráficas con el objetivo de generar un dialogo entre lo registrado y el medio en el que se presenta. Esto con la intensión de organizar una lectura que dialogue  con el tiempo y el espacio especificado.

            Así pues, las fotografías que realizaré en la azotea de mi casa, constarán de: imágenes panorámicas, registro de instalaciones, intervenciones y objetos. Las fotografías serán tomadas con una cámara digital y en cada fotografía se realizará el proceso de negativo-digital; se mandará a imprimir el negativo y con él, realizado por contacto y exponiendo a la luz solar, se llevará a acabo el proceso gráfico de cianotipia.  Así, dialogará la fotografía que registra una construcción actual con un medio gráfico tradicional como es la Cianotipia.

            La fotografía registrada en el cerro de la estrella constará igualmente de imágenes panorámicas, registro de instalaciones, intervenciones y objetos.  Serán tomadas con una cámara digital y  pasaran por el proceso gráfico digital de Data Bendig; el cual consiste en transformar e intervenir el código digital de la imagen y generar errores en la información de los pixeles; todo realizado en el software Audacity. Así, veremos un recinto realizado en la época prehispánica a través de un medio gráfico actual.


Canal de La Viga, Data Bending, 2013.

Quema del Judas, Data Bending, 2013.


Panorámica 1. Data Bending, 2013.

Panorámica 2. Data bending, 2013.


Data Bending, 2013.

Data Bending, 2013.



martes, 11 de febrero de 2014

Primeras Anotaciones.

             La propuesta de mi proyecto final se desarrolla sobre dos superficies, escenarios que considero parte importante  de mi formación socio-cultural. La primera es la azotea de mi casa (el tercer piso que me heredaron) y la segunda es la pirámide del Fuego Nuevo en  el cerro de La Estrella. Estos espacios se localizan dentro de los ocho barrios de la delegación Iztapalapa.

            Considero la ubicación de mi casa un punto de partida importante, pues desde la época de la revolución, (época en la que vivió mi abuela materna) el terreno donde se encuentra era parte de la zona de sembradíos y chinampas de Iztapalapa-centro y hasta finales de la década de los 70´s el terreno contaba con un a chinampa, decadente pero funcional. Retomando datos históricos que investigan el proceso de urbanización de la zona, se considera que desde la época prehispánica la economía del pueblo de  Iztapalapa dependía del cultivo de verdura y maíz que proliferaban en las bastas chinampas del lugar. Se comercializaba a través de los canales que atravesaban la zona y los ríos principales: Río Churubusco, La Viga y Ermita Iztapalapa, que tenían su desenlace en el mercado de Jamaica y el centro de la ciudad. Dichos canales y ríos fueron utilizados por mi tatarabuelo, bisabuelo y abuela materna. La existencia de los canales llegó hasta la década de los 70´s cuando el gobierno de la ciudad decide entubarlos para darle cabida a las carreteras y avenidas.

            Tomando en cuenta estos antecedentes, pienso que el terreno donde nací ha sufrido cambios de manera drástica, pues pasó de ser un terreno de sembradíos y chinampas a una construcción de concreto con un par de niveles.  La construcción misma pasa a ser una especie de registro del tiempo, pues en ella se encuentra la evolución o involución de mi vivienda, siendo la azotea del tercer nivel el siguiente espacio a transformar.

            El  Cerro de la Estrella; en la época prehispánica se le conocía como Citlaltépetl o Huizachtecatl,  en su cima (ahora restaurada) se encuentra la pirámide -Teocalli -observatorio- ceremonial, la cual servía como templo para la realización del ritual del Fuego Nuevo celebrado cada 52 años.  Se considera que la construcción de la plataforma fue realizada entre los años 1300 a 1521 d. de C.
            El ritual del fuego nuevo simbolizaba para los antiguos pobladores la renovación del sol; en conmemoración del cierre del “Xiuhmolpilli” (‘atadura de años’ en náhuatl). Tenían la creencia que si Yohualtecuhtli (la estrella más brillante en la constelación de Tauro) no se posaba en el cenit al final del ciclo, concluiría la época del Quinto Sol y con ello el fin del mundo seria inminente.  Desde Tenochtitlan hasta Iztapalapa y los demás pueblos circundantes, articulaban un ritual en conjunto. Dicho ritual se llevaba a cabo cada 52 años, según el códice Borbónico que data del año 1507, se refiere al “Fuego Nuevo” en el año 2 caña, este se llevaba a cabo en el Hixachteptl “lugar en el que abunda el huizache” (árbol endémico de México, Guatemala y Nicaragua) lo que hoy  se conoce como “El Cerro de la Estrella”. En el códice registrado en náhuatl , explica a detalle como funcionaba el ciclo de los 52 años; este se dividía en cuatro ciclos de trece años, dos ciclos de 52 años formaban una “Huehuetiliztli” una vejes de 104 años.  El ritual consistía en mantener en total oscuridad a los hogares y demás recintos, debían deshacerse de sus imágenes de madera  al igual que las piedras hogar o fogón y debían barrer de manera específica sus recintos para que todo estuviera limpio; después de la media noche se iniciaría la ceremonia que daría permanencia al Sol y a la iluminación a los pobladores. Los sacerdotes observaban cuidadosamente los cielos y se sacrificaba una victima arrancando su corazón mientras se encendía el Nuevo Fuego. Todos atentos a la cima del cerro, se encendía la primer antorcha  y con ella la única luz visible en el valle; a través de corredores se mandaba la primera llama a Tenochtitlan y así, comenzaba el nacimiento de un nuevo ciclo, de un nuevo Sol y de una nueva vida llena de luz.
            Haciendo un recuento cronológico, las ceremonias del Fuego Nuevo fueron relativamente pocas, cuatro para ser específico. Tomando en cuenta que se inicio la primer ceremonia en el año 1351, para proseguir en los siguientes 1403, 1455 y 1507. Antes de la quinta ceremonia del Fuego Nuevo, aconteció la invasión del Imperio Español, comandada por el pirata Hernán Cortés, en el nombre del rey Carlos I de España, un proceso que duró entre los años de 1519 y 1521.
            Después de la última en 1507 le seguirían en 1559, 1611, 1663, 1715, 1776, 1819, 1871, 1923, 1975. Treinta y nueve años después de la treceava ceremonia nos sitúa en el presente año 2014 y la siguiente ceremonia utópica se celebraría para el año 2027, siendo esta la catorceava.
                      
            Existe una tradición, que considero inconsciente entre los pobladores de los barrios centrales de Iztapalapa, pues recuerdo que desde que era pequeño mi padre me llevaba a correr cada fin de semana al igual que el resto de la población, esto lo menciono pues encuentro una gran empatía con los corredores que llevaban  el Fuego Nuevo a Tenochtitlan en la época prehispánica.

            Considero que el centro ceremonial del Fuego Nuevo, representa a través de sus modificaciones estructurales de restauración y conservación, el registro del paso del tiempo, pero en este caso la intensión no es modificar de manera radical la estructura, sino tratar de conservarla lo mas fiel posible a como fue originalmente, echando mano de artefactos y materiales que los avances tecnológicos ponen a nuestro alcance. El espacio termina siendo ahora un lugar para la recreación y forma parte del parque nacional cerro de La Estrella.

            Los dos espacios en los que estoy desarrollando el proyecto, contienen elementos símiles, tanto en ubicación geográfica como en el proceso de urbanización que ambos experimentaron, la forma en que interfieren y han interferido en mi formación socio-cultural y en que las dos son la cimas de una estructura o un cuerpo rocoso.

            Así pues, los procesos creativos a realizarse en los dos espacios (acciones, intervenciones, instalación) quedarán registrados en video. A través de un proceso de pos-producción se resolverá el estado final del video, este puede mutar en una video-instalación, proyecciones en soportes distintos o dvd; todo dependiendo de las necesidades e inquietudes que se atraviesen en el proceso. 



Códice Tovar, 1587. Ritual del Fuego Nuevo.

Canal de La Viga en la década de los 20´s.

Quema del Judas, Iztapalapa centro, 1930.


Vista del Cerro de la Estrella, 1941.

Vista del cerro de la Estrella, 1949.

Vista de Iztapalapa centro, 1958.


Vista del Cerro de la Estrella, 2013.


1er. Diagrama.